Prensa

8 de junio, 2020

¿Por qué celebramos el Día Mundial de los Océanos?

Celebramos el Día Mundial de los Océanos para reflexionar en torno a la importancia que tienen para la humanidad y su futuro. Son los pulmones de nuestro planeta y generan la mayoría del oxígeno que respiramos.

Asimismo, esta fecha sirve para concientizar a la opinión pública sobre las consecuencias que la actividad humana tiene sobre los océanos, además de poner en marcha un movimiento mundial ciudadano que los proteja. Este día busca movilizar y unir a la población en torno a la gestión sostenible de los océanos, que son una fuente importante de alimentos, medicinas y parte esencial de la biosfera. En definitiva, esta conmemoración es un buen motivo para celebrar juntos la belleza, la riqueza y el potencial de los océanos para la preservación de la vida en la Tierra.

Estos son fuente de riqueza para el desarrollo de la humanidad y debemos hacer un uso responsable del recurso pues no podemos olvidar que hay muchas cosas que nos ofrece.

Existen diferentes caminos para enfrentar la escasez hídrica que nos afecta. Si bien todos los esfuerzos son bienvenidos, la desalinización es la fuente de agua alternativa más sustentable que existe, después del reúso. Es además la más segura, la que garantiza la mejor calidad, la más eficiente y de mayor alcance.

Existen una serie de mitos en torno a las plantas de desalación de agua de mar. A continuación trataremos de aclarar algunos:

  • La desalación tiene un alto costo. FALSO.

Las plantas desaladoras no son caras. La diferencia entre mega plantas (>500 lps) y pequeñas plantas (<1 a 50 lps) es radical en términos de necesidad de obras, capacidad instalada de energía, uso de químicos, tiempos de implementación, inversión por m3 de agua. Estamos convencidos de que es una excelente alternativa en términos técnicos y económicos, además de ser más sustentable que otras opciones como los camiones aljibe y el uso excesivo de las napas subterráneas hasta hacerlas desaparecer.

 

  • La desalación tiene un alto impacto ambiental. FALSO.

Respecto de los residuos de todo proceso de desalación de agua de mar de gran escala, que comúnmente se conoce como “salmuera”, la ciencia ha demostrado que, mientras haya monitoreo y control permanente de la calidad del agua, no hay impacto real en la biodiversidad marina.

Para proyectos de escala menor, el impacto de la devolución de agua más concentrada en sal es incluso difícil de detectar, dados los pequeños caudales de agua en relación a la capacidad de dilución del mar. Existen estudios que muestran cambios en la biodiversidad del lugar, pero nunca la ausencia del mismo.

 

  • La desalación requiere alto gasto energético. FALSO.

Una planta desalinizadora de agua de mar, con un diseño eficiente, consume alrededor de 3 kWh/m3 de agua desalinizada. Esto es más o menos equivalente a 4 hp. A modo de ejemplo, una moto de agua o una pequeña lancha tienen un motor de 50 hp, por lo cual consumen la energía necesaria para desalinizar 12,5 m3 por hora, es decir, agua suficiente para más de 800 personas (a 150 L/día/ pp).

Incluso, hay plantas desaladoras que se abastecen 100% de energía solar, por lo que el consumo de energía es cero.

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